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Apostolado de la Oración para 2017


> Diciembre: Por los ancianos, para que sostenidos por las familias y las comunidades cristianas, colaboren con su sabiduría y experiencia en la transmisión de la fe y la educación de las nuevas generaciones.

CEE.  Por todos los fieles cristianos, para que al celebrar el nacimiento del Hijo de Dios, experimenten fortaleza en la fe, aprecio por los no nacidos, y la armonía en la familia y en la comunidad cristiana.

 

 

Apostolado de la Oración para 2018

 

ENERO 
Para que, en los países asiáticos, los cristianos, como también las otras minorías religiosas, puedan vivir su fe con toda libertad.
CEE:  Por los in­mi­gran­tes y re­fu­gia­dos, para que sea re­co­no­ci­da su dig­ni­dad, sean aco­gi­dos con ge­ne­ro­si­dad y aten­di­dos ade­cua­da­men­te en sus ne­ce­si­da­des es­pi­ri­tua­les y ma­te­ria­les.

FEBRERO
Para que aquellos que tienen un poder material, político o espiritual no se dejen dominar por la corrupción.
CEE: Por to­dos los con­sa­gra­dos y en es­pe­cial por los lla­ma­dos a la vida con­tem­pla­ti­va, para que, si­guien­do el con­se­jo del Se­ñor oren sin des­fa­lle­cer, ten­gan siem­pre sus ojos fi­jos en el Se­ñor y con su ora­ción sos­ten­gan la mi­sión de la Igle­sia.

MARZO
Para que toda la Iglesia reconozca la urgencia de la formación en el discernimiento espiritual, en el plano personal y comunitario.
CEE:  : Por las vo­ca­cio­nes al sa­cer­do­cio, al dia­co­na­do y a la vida con­sa­gra­da para que los jó­ve­nes es­cu­chen la lla­ma­da del Se­ñor y res­pon­dan con ge­ne­ro­si­dad a ella.

ABRIL
Para que los responsables del pensamiento y de la gestión de la economía tengan el coraje de refutar una economía de la exclusión y sepan abrir nuevos caminos o rutas.
CEE:  Por los que son bau­ti­za­dos, los que re­ci­ben la Eu­ca­ris­tía por pri­me­ra vez o la Con­fir­ma­ción; para que sean miem­bros vi­vos de la Igle­sia y co­la­bo­ra­do­res ac­ti­vos de su mi­sión.

MAYO
Para que los fieles laicos cumplan su misión específica poniendo su creatividad al servicio de los desafíos del mundo actual.
CEE:  Por las fa­mi­lias cris­tia­nas, para que sean au­tén­ti­cas igle­sias do­més­ti­cas don­de se viva y tras­mi­ta el Evan­ge­lio de Je­su­cris­to.

JUNIO
Para que las redes sociales favorezcan la solidaridad y el respeto del otro en sus diferencias.
CEE: Por el Papa Fran­cis­co, Obis­po de Roma y su­ce­sor de Pe­dro, por los obis­pos en co­mu­nión con él y por los sa­cer­do­tes, para que el Se­ñor les asis­ta en su mi­sión de ser pas­to­res del pue­blo de Dios.

JULIO
Para que los sacerdotes que viven con fatiga y en la soledad el trabajo pastoral se sientan confortados con la ayuda de la amistad con el Señor y con los hermanos.
CEE: Por los que su­fren de ma­ne­ra es­pe­cial las con­se­cuen­cias de la cri­sis eco­nó­mi­ca: los des­em­plea­dos y sus fa­mi­lias, so­bre todo los más jó­ve­nes, para que con la ayu­da de Dios y la so­li­da­ri­dad de to­dos en­cuen­tren un tra­ba­jo digno y es­ta­ble.

AGOSTO
Para que las grandes opciones económicas y políticas protejan la familia como el tesoro de la humanidad.
CEE: Por to­dos los cris­tia­nos, para que, con su tes­ti­mo­nio de vida y con su pa­la­bra, anun­cien el Evan­ge­lio de Je­su­cris­to en las ac­ti­vi­da­des de cada día: fa­mi­lia, tra­ba­jo, ocio.

SEPTIEMBRE
Para que los jóvenes del continente africano tengan acceso a la educación y al trabajo en sus propios países.
CEE: Por los ca­te­quis­tas, pro­fe­so­res de re­li­gión y quie­nes tie­nen el en­car­go de anun­ciar a Je­su­cris­to: para que ten­gan siem­pre pre­sen­te la gran im­por­tan­cia de su mi­sión y se for­men ade­cua­da­men­te a fin de que su la­bor pro­duz­ca fru­tos abun­dan­tes.

OCTUBRE
Para que los consagrados y las consagradas despierten su fervor misionero y estén presentes entre los pobres, los marginados y con los que no tienen voz.
CEE: Por los no cre­yen­tes o lo que se han ale­ja­do de la fe, para que por el tes­ti­mo­nio de las bue­nas obras de los cre­yen­tes y los sig­nos del amor de Dios pue­dan lle­gar a re­co­no­cer­lo como Pa­dre de to­dos los hom­bres.

NOVIEMBRE
Para que el lenguaje del corazón y del diálogo prevalezca siempre sobre el lenguaje de las armas.
CEE: Por los cris­tia­nos per­se­gui­dos para que sien­tan el con­sue­lo y la for­ta­le­za de Dios, así como la ayu­da de nues­tra ora­ción. Y con el fin de que nun­ca se in­vo­que el nom­bre san­to de Dios para jus­ti­fi­car la vio­len­cia y la muer­te.

DICIEMBRE
Para que las personas dedicadas al servicio de la trasmisión de la fe encuentren un lenguaje adaptado al presente, en diálogo con la cultura.
CEE: Por la paz en­tre to­dos los hom­bres y en­tre to­dos los pue­blos, para que la ce­le­bra­ción del na­ci­mien­to del Hijo de Dios im­pul­se a los fie­les cris­tia­nos a lu­char por ins­tau­rar en el mun­do la paz que Cris­to tra­jo con su ve­ni­da.