Santo Domingo de la Calzada. La Rioja

Catedral de Santo Domingo de la Calzada

La Catedral fue comenzada, según los Anales Compostelanos, en el año 1158, con el fin de cobijar los restos de uno de los santos más conocidos y venerados en el Camino de Santiago, santo Domingo de la Calzada, fallecido en el año 1109.
Conocemos el nombre del maestro que diseño y comenzó a erigir el templo, maese Garçión, el cual posiblemente fue de origen francés. Este maestro proyectó un gran templo tardorrománico acorde con la importancia del lugar, y del que aún se conservan importantes vestigios, en concreto la cabecera y el diseño del resto del templo. Desde el punto de vista arquitectónico destaca su estructura, con una Cabecera con deambulatorio que circunda el presbiterio, y tres capillas absidiales de las que original solo se conserva la central. En cuanto a la escultura de esta parte de la catedral, hay que destacar por su importancia toda la serie de capiteles historiados del deambulatorio y sobre todo las cuatro pilastras decoradas que dan al presbiterio. En ellas se ha visto representado un árbol de Jessé destacando por su calidad las imágenes de la Santísima Trinidad y de un Rey David músico.
El sepulcro de Santo Domingo de la Calzada  es una obra en la que confluyen varios estilos por ser posiblemente fruto de la unión de piezas de tres sepulcros diferentes. Románica es la lauda sepulcral en la que se representa al Santo yacente, gótica es la mesa en la que se narran sus milagros, y tardogótico es el templete. Éste fue diseñado por Vigarny y realizado por Juan de Rasines en 1513.
El Gallinero, donde se cobijan el gallo y la gallina como recuerdo del famoso milagro, es de estilo gótico del siglo XV.
El Claustro es una obra gótico-mudéjar en el que destaca la sala capitular por su bella sillería del siglo XVII y por su alfarje mudéjar como techo. En él se exponen valiosas obras de arte como trípticos flamencos, orfebrería y otras importantes piezas escultóricas.

La Torre de la Catedral se encuentra exenta al edificio y fue levantada entre 1767 y 1769. Es una magna obra barroca de setenta metros de altura visible desde muchos kilómetros a la redonda. Al parecer su singular ubicación se debe a que en ese lugar existía un terreno con mayor consistencia y capaz de soportar tan alta torre, así como a cuestiones de mera estética barroca.


Plaza del Santo: Se encuentra frente a la catedral, en el centro del casco antiguo. Fue en la del Santo donde en un principio se concentraron las instituciones más importantes: hospital de peregrinos, catedral y las antiguas las dependencias del concejo con su cárcel. El antiguo Hospital de Peregrinos, se sabe que fue levantado por el eremita Domingo en la segunda mitad del siglo XI, para su realización requirió gran cantidad de madera que decidió pedírsela a los vecinos de Ayuelaa. Estos se negaron, autorizándole a que cortara todo lo que pudiera con la hoz que llevaba colgada en su cinturón, y se hizo el Milagro: a cada golpe de hoz caía un árbol. Permaneció en activo hasta que en 1840 se trasladase al Convento de San Francisco . En 1965 se rehabilitó para Parador de Turismo, el cual sigue funcionando en la actualidad.


Convento de San Francisco: De estilo herreriano fue mandado construir por el Arzobispo de Zaragoza, Fray Bernardo de Fresneda, confesor de Carlos V y de Felipe II. En la Iglesia de San Francisco un espacio domina la composición, el crucero. A él se dirigen todas las miradas y es en ese punto donde se instaló el sepulcro del fundador, obra que merece se le preste atención habida cuenta su gran calidad artística. En 1840, tras la desamortización de Mendizábal, la asistencia a pobres y enfermos se traslada el llamado Hospital del Santo ubicado en dependencias de este convento a cargo de las religiosas Hijas de la Caridad. Actualmente parte de él está destinado a Taller diocesano de restauración de obras de arte, otra parte a Parador de Turismo y una última a hospital. Junto al Convento, nos encontramos el monumento al Peregrino, obra del escultor riojano Vicente Ochoa.


Ermita de Nuestra Señora de La Plaza. Patrona de la ciudad, cuya fiesta se celebra el 5 de agosto, se levanta en el lado sur de la plaza del Santo. Su imagen con la del fundador salen en procesión el 18 de septiembre, fiesta de Gracias. La tradición cuenta que fue construida sobre el antiguo y humilde oratorio que hiciera Santo Domingo


Palacio del Secretario de Carlos V: En 1544 El Secretario Juan de Samano concierta con el cantero Juan de Goyaz la fábrica de este palacete junto a la “la puerta de Margubete” que guarda gran semejanza con la fachada del palacio del Marqués de Ciriñuela. Actualmente, alberga el Centro de Enseñanza Colegio del Sagrado Corazón de las M.M. Franciscanas de Espíritu Santo.

 

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